Inauguración Expotrastiendas


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1. La muestra "Suerte de Perro" se va a extender hasta el 20 de septiembre!!!!
2. La Galería Espacio Prilidiano Pueyrredón (Las Heras 1749) está incluida dentro del circuito Gallery Night, que se va a realizar el 29 de agosto a partir de las 19 hs. Acá pueden ver el recorrido, con todos los espacios de arte que participan.
Como soy un perro sin olfato entonces escucho bien y toco el contrabajo.
De lejos sé quien viene por como le suenan las llaves o sacude las monedas, conozco el taconeo de todo los zapatos, cómo raspa la bolsa del supermercado llena de huesos blancos, como tocan el timbre los amigos, el cartero, el cobrador o, el domingo, los abuelos.
En la vida de origami soy un perro. Al principio era verde, marmolado, pero me he puesto un poco amarillento.
Mis pulgas son de cartulina y crêpe, se esconden en los pliegues de mi piel cuadrículada y, por no andar rompiéndome, poco me rasco. Mis uñas no hacen ruido cuando voy por las casas sin baldosas, nadie sabe cuando llego; no araño las puertas para entrar, ni muerdo los sillones cuando entro, pero sí me llevo las alfombras de glasé para poder dormir sobre desiertos de papel de lija.
Tomar agua yo no puedo, ni andar escribiendo en los árboles mis mensajes más secretos o las noticias más escandalosas de otros perros.
Huelo nomás todo de lejos, camino recto, derechito y para doblar hago una curva, tengo un hocico con doblez, seco y calentito, mis ojos no se ven, las orejas siempre en triangulito y con esta boca hablo todo en chiquitito, ladrar casi no puedo y la lengua se me vuela con el viento.
No sueño con mares ni barquitos, porque me despierto hecho un engrudo; le escapo al rocío, a las lupas y, para dormir, por miedo a desarmarme, nunca me enrosco.
El diablo de la siesta
A la hora de la siesta cuando nadie toma el mate, el diablo cierra puertas, tranca ventanas, hace rayas en la tierra, enreda la ropa con las sogas, levanta polvaredas, camina de costado, recorta las sombras con la cola y ríe, un poco cansado, mientras descansa en las hamacas o en las ramas gruesas del naranjo.Pero a la hora de la siesta hay unos que no duermen, ni respiran hondo como un fuelle. Levantan las orejas cuando murmuranlas moscas o gritan las hormigas, andan en ronda cuidando la casa por si viene el diablo y le escuchan cada paso, el ruido de la cola en la vereda, la risa de costado cuando toca el timbre o le prende fuego al pasto o quema los helechos o reseca la tierra y la cuartea. Así van el diablo y los perros por la vida, se pinchan y se muerden las colas, se muestran los dientes, se dan tregua y no, la casa es el cuartel , el territorio el barrio, las batallas son ladrando y con gruñidos, uno va y el otro retrocede, y va y pisa fuerte el diablo pero no hay perro que recule. Nosotros, por supuesto, no sabemos nada. No vemos como un perro, no olemos como un perro, no oimos como un perro y, ciertamente, no sentimos como un perro. Hay perros de la casa y perros de la calle, perros en terrazas y perros en los patios, perros en las vias, perros solitarios, brigadas de perros, perros tuertos, perros vagos, perros sargentos, perros héroes y con cautela, perros decididos y perros funcionarios. Tambien hay gatos, pero los gatos son traicioneros y nunca se sabe lo que piensan.Por eso, cuando estamos dormidos y se escucha tanto perro, es que están peleándole al diablo. Adonde ladra el perro no entra el diablo y es por eso que podemos seguir durmiendo pese al ruido.Pero el diablo de la siesta no es el peor diablo y medio que ya juegan, y él sabe adonde meter la cola, adonde hay perro, adonde hay guardia, adonde la madre descansa, adonde el patio no es seguro, en qué casa hay gatos (porque los gatos no pelean) y en cuál hay una parra. Porque si hay algo que el diablo hace es después de molestar de una a tres y de dos a cuatro, cuando el fresco avanza, subirse a la parra y dormirse, él, una buena siesta.
Con gustavo hicimos un intercambio de obritas...aca estan las dos que recibi el miercoles por correo!!hermosas!!gracias!